Especialistas lograron extraer la información de la caja negra del helicóptero Bell 412 EP que se accidentó el 29 de julio de 2026 en el Parque Provincial Ischigualasto, en San Juan, Argentina. El siniestro dejó siete personas muertas y todavía no tiene una causa determinada, de acuerdo con el estado de la investigación divulgado por la Unidad Fiscal San Juan.
La apertura del registrador se realizó el 12 de octubre en las instalaciones de JASFLY S.A., empresa propietaria de la aeronave. En el procedimiento participaron peritos procedentes de Washington, Estados Unidos. Los datos recuperados serán trasladados al análisis técnico de especialistas de la Junta de Seguridad del Transporte (JST), en la provincia de Córdoba.
Información técnica y comunicaciones
El equipo contiene registros técnicos del vuelo, además de los audios de la cabina y las comunicaciones mantenidas con personal aeronáutico antes y durante el trayecto. La revisión de esos elementos forma parte de las diligencias destinadas a reconstruir lo ocurrido con el helicóptero de matrícula LV-KGR.
“Reconstruir la trayectoria de la aeronave y determinar las circunstancias en las que se produjo el siniestro”.
La Unidad Fiscal San Juan explicó que ese es el objetivo de las medidas que siguen en curso. La afirmación fue incluida en un comunicado del organismo judicial, que precisó que hasta ahora no se ha podido establecer una causa concreta para la caída.
Una investigación todavía abierta
El accidente ocurrió en la mañana del 29 de julio, en el sector conocido como Quebrada de la Chilca, dentro del parque provincial. Según la información disponible, los ocupantes se dirigían a San Agustín de Valle Fértil, donde estaba programada una jornada de trabajo para brigadistas y funcionarios de distintos organismos de San Juan.
- Aeronave: Bell Helicopter 412 EP, matrícula LV-KGR.
- Propietario: JASFLY S.A.
- Balance: siete ocupantes fallecidos.
- Estado de la investigación: la causa aún no ha sido determinada.
Además del estudio del registrador de vuelo, las autoridades han realizado inspecciones y búsquedas en el lugar del impacto, peritajes sobre la aeronave, autopsias, entrevistas con testigos y análisis de dispositivos electrónicos. También se incorporaron documentos técnicos, aeronáuticos y meteorológicos al expediente.
La Unidad Fiscal San Juan indicó que permanecen pendientes un peritaje accidentológico, la evaluación de los dispositivos electrónicos y el análisis de la información recuperada de la caja negra. Los resultados serán entregados a la Justicia una vez concluido el trabajo especializado. Hasta entonces, las autoridades no han atribuido el accidente a una causa específica.